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En la antesala de Halloween, los comercios de cotillón de Río Gallegos vivieron una jornada intensa. A pesar de ser fin de mes, decenas de vecinos se acercaron a los locales en busca de todo tipo de artículos para sumarse a la noche más aterradora del año.

Entre los productos más vendidos se destacaron las telarañas y arañas de plástico, que se ofrecían entre $1.500 y $6.000, además de las túnicas —a partir de $8.500— y los disfraces completos, con precios desde $20.000.

Las máscaras de látex, en tanto, fueron lo más caro del cotillón: entre $40.000 y $100.000, según el modelo.

Sebastián, uno de los vendedores, contó que la demanda comenzó a notarse “desde el martes a la mañana” y que lo que más busca la gente son decoraciones y accesorios:

“Las ventas vienen bien, lo que más piden son cosas para ambientar la casa. Las máscaras y los disfraces salen, pero muchos prefieren armar sus propios looks porque los kits completos son caros”.

Entre los personajes más buscados se destacaron Terrifier, Ghostface, Jason, Freddy Krueger y los clásicos de las películas de terror, aunque también hubo quienes optaron por los más infantiles como Encanto o los Avengers.

Otro de los comerciantes comentó que el movimiento “fue un poco mayor que el año pasado” y que los clientes se inclinaron por opciones más económicas:

“Buscan cosas baratas, mascaritas o algo sencillo para salir a pedir dulces. Igual, el ingenio no falta: la gente inventa, se maquilla, improvisa y siempre le pone onda”, señaló.

Así, con las calles ya teñidas de calabazas y telarañas, Río Gallegos se prepara para vivir una nueva noche de Halloween entre disfraces, sustos y dulces.

Autor: estación del carmen