Escuchar artículo

Investigadoras e investigadores del CENPAT —dependiente del CONICET— dieron a conocer un trabajo que reconstruye la historia de colonización del salmón Chinook en la Patagonia: su introducción, su establecimiento en la cuenca del río Santa Cruz y su posterior propagación hacia múltiples cuencas del sur de Argentina. 

El salmón Chinook —naturales del Pacífico Norte— es una de las pocas especies de salmón que logró adaptarse exitosamente fuera de su zona nativa, colonizando con éxito ríos patagónicos en un proceso que, en apenas cinco décadas, resultó “vertiginoso e inédito”.  

El estudio genético, realizado sobre ejemplares del río De las Vueltas —cuenca alta del río Santa Cruz—, detectó que esta población desciende mayormente de linajes variados del Pacífico, con una menor proporción proveniente de poblaciones ya establecidas en Santa Cruz. Esto indica múltiples eventos de colonización oceánica y sugiere que el río Santa Cruz funciona como un “punto de acumulación genética” y un corredor migratorio esencial para la expansión del Chinook hacia otras cuencas patagónicas. 

El fenómeno no es meramente científico: el ingreso y proliferación del Chinook representa una amenaza concreta para los ecosistemas nativos. Según los investigadores, estos peces invasores modifican los lechos al desovar, las carcazas de ejemplares muertos aportan nutrientes en exceso, y los juveniles pueden predar sobre especies autóctonas —alterando el equilibrio ecológico, compitiendo por recursos y provocando desequilibrios en flora y fauna locales. 

A pesar de estos riesgos, en algunas zonas la presencia del Chinook dio lugar a una actividad recreativa y económica —como concursos de pesca en la desembocadura del río Santa Cruz—, lo que abre un dilema: ¿deben considerarse estos peces como recurso a aprovechar o como inversores biológicos cuya expansión debe controlarse estrictamente? 

Por eso, los científicos insisten en que la generación de datos —genéticos, de dispersión y de conectividad— es fundamental. Esa información permite planear políticas de manejo responsables: definir si el Chinook se regula como recurso, o si se actúa para contener su expansión, priorizando la conservación de la biodiversidad patagónica. 

Este hallazgo pone nuevamente en primer plano la complejidad de las invasiones biológicas: un pez exótico se transformó en protagonista de una expansión ecológica que redefine cuencas, compite con la fauna autóctona y obliga a repensar las estrategias de conservación en la región. Para la Patagonia, el mensaje de los científicos es claro: conocer profundamente para decidir con conciencia.

Autor: estación del carmen