Río Gallegos celebra 20 años del estuario como “Sitio de Importancia Internacional” para aves migratorias
Río Gallegos vive un momento de orgullo ambiental: se cumplen 20 años desde que su estuario fue reconocido como “Sitio de Importancia Internacional” para las aves playeras, gracias a su integración en la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras.
Ese hito se remonta a octubre de 2005, cuando se constató que el estuario alberga más del 10 % de la población mundial del chorlito ceniciento (Pluvianellus socialis), entre otras especies migratorias de alto valor. La superficie protegida abarca unas 4.300 hectáreas, divididas entre la Reserva Costera Urbana (municipal) y la Reserva Provincial para Aves Migratorias.
Para conmemorar esta fecha, autoridades, científicos y organizaciones locales realizarán un acto el 21 de noviembre en el Centro de Interpretación Ambiental del estuario. Se entregarán reconocimientos a quienes impulsaron la conservación del sitio, como la bióloga Silvia Ferrari, el ornitólogo Santiago Imberti y el ambientalista Germán Montero.
El estuario no es un lugar cualquiera: con mareas que pueden alcanzar una diferencia de 13 metros entre pleamar y bajamar, sus planicies intermareales se convierten en zonas ricas en alimento para aves migratorias y residentes. Su vegetación salina cumple además un rol fundamental como refugio natural.
Más de 100 especies de aves utilizan este ecosistema, incluyendo migratorias como el playerito rojizo (Calidris canutus) y la becasa de mar (Limosa haemastica), y también emblemáticas de la Patagonia, como el ostrero austral y el macá tobiano.
Este reconocimiento internacional ha sido mucho más que simbólico: impulsó la creación de políticas locales de conservación, la cooperación entre universidades (como la UNPA-UARG) y ONGs (como Ambiente Sur), y programas de educación ambiental abiertos a la comunidad.
Además, se lanzó una aplicación de monitoreo ciudadano del estuario que permite a los habitantes reportar amenazas ambientales, controlar residuos y colaborar activamente en su conservación.
A pesar de los logros, los desafíos persisten: la urbanización creciente, la contaminación y la presión sobre la fauna migratoria exigen esfuerzos continuos para proteger este humedal estratégico.
Comentarios
Deja tu comentario