Santa Cruz y Neuquén impulsan un cambio histórico: eliminarán retenciones al petróleo convencional
Esta semana marca un giro decisivo en la política energética del país: tras el acuerdo alcanzado entre el Gobierno nacional y la provincia de Chubut, ahora Santa Cruz y Neuquén se suman a la iniciativa para eliminar las retenciones a la exportación de petróleo convencional.
En Santa Cruz, el gobernador Claudio Vidal firmará el acuerdo este miércoles en Buenos Aires. La provincia —fuertemente afectada por la caída en la producción de crudo convencional— considera que esta medida corrige lo que definieron como “un tributo distorsivo para la competitividad”, y apuesta a que la eliminación de retenciones permita atraer inversiones, reactivar proveedores y sostener fuentes de empleo, en especial en la zona norte.
El esquema acordado contempla que, si el precio internacional del barril está por debajo de los 65 dólares, las retenciones serán del 0%; entre 65 y 80 dólares habrá una escala progresiva; y por encima de los 80 dólares se aplicará un 8%. Además, la firma del convenio habilita negociaciones provinciales —en Santa Cruz y Neuquén— para revisar regalías hidrocarburíferas e implementar rebajas impositivas, con el fin de brindar un marco fiscal más atractivo para las empresas.
Para Santa Cruz, esta decisión llega en un contexto en el que la producción convencional venía en caída sostenida. Desde 2015, diversas operadoras redujeron inversiones en los campos maduros, generando pérdida de empleo y baja actividad en pozos tradicionales. Por eso, la quita de retenciones representa para las autoridades una oportunidad clave para revertir esa tendencia: la idea es que las empresas reinviertan el ahorro fiscal en la rehabilitación de pozos, nuevas perforaciones y mantenimiento de infraestructura.
La adhesión de Neuquén, prevista para el jueves, también suma peso al nuevo bloque: si a esas dos provincias se suman otras como Mendoza —que ya viene aplicando rebajas de regalías—, se conformaría una gran alianza de jurisdicciones productoras responsables por más del 70 % del petróleo convencional nacional. Ese bloque apunta a una estrategia conjunta: producir crudo convencional de manera competitiva, mantener fuentes de trabajo, atraer inversiones, y prevenir el abandono de cuencas tradicionales ante la creciente concentración en recursos no convencionales.
No obstante, la medida también genera debates: hay quienes advierten que la quita de retenciones debe ir acompañada de compromisos firmes de reinversión, para evitar que el beneficio fiscal termine traducido simplemente en ganancias empresariales sin reinversión real. Ese sentido, desde sectores vinculados al empleo y al desarrollo regional esperan que el acuerdo se transforme en una oportunidad concreta para reactivar los yacimientos maduros de Santa Cruz —y por extensión, de las cuencas históricas del país— y contribuya a sostener la producción convencional en tiempos de transición energética.
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