Segunda experiencia nocturna: vuelve la luna llena al Glaciar Perito Moreno
El Glaciar Perito Moreno vuelve a brillar bajo un manto plateado. Luego de la exitosa primera experiencia piloto entre el 3 y el 7 de noviembre —que convocó a más de mil personas según la Administración de Parques Nacionales—, se confirmó una segunda edición nocturna para recorrer las pasarelas del glaciar durante noches de luna llena.
Esta iniciativa es parte de un plan más amplio para diversificar la oferta turística en el Parque Nacional Los Glaciares, combinando un enfoque responsable con una propuesta de alto impacto emocional. El objetivo es recuperar una experiencia que no se realizaba hace más de 20 años, con el respaldo de guías y guardaparques para garantizar seguridad ambiental.
La segunda prueba piloto se realizará los días 2, 3 y 4 de diciembre, con ajustes importantes en los horarios en comparación con la primera edición. Según la intendencia, los ingresos serán más tardíos y la estadía también se extenderá:
- 2 de diciembre: ingreso entre 21:30 y 23:30, permanencia hasta la 1:30 a.m.
- 3 de diciembre: ingreso entre 22:00 y 00:00, con salida prevista hasta las 2:00 a.m.
- 4 de diciembre: ingreso entre 23:00 y 1:00, con permanencia hasta las 3:00 a.m.
Estas modificaciones apuntan a permitir una inmersión más profunda en el paisaje nocturno, aprovechar mejor la luz lunar y ofrecer una experiencia más contemplativa. Sin embargo, desde el parque advierten que los servicios habituales estarán reducidos: habrá menos guardaparques, atención médica mínima y sanitarios disponibles solo con limitaciones, por lo que cada prestador turístico deberá extremar las medidas de seguridad. Además, está prohibido el consumo de alcohol durante la visita nocturna.
Para acceder, solo se puede reservar a través de agencias habilitadas en El Calafate, que cuentan con los permisos especiales del parque. Los visitantes deben llevar linterna (frontal recomendada) y respetar las indicaciones de los guías y guardaparques.
La experiencia, según los organizadores, es más que un recorrido: es una conexión sensorial con la naturaleza. Bajo la luna, los sonidos del hielo, el viento y el silencio del glaciar se intensifican, entregando una postal distinta, íntima y mágica.
Desde la AAAVyT (Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de El Calafate) destacan que la gran respuesta del público en la primera edición demostró el potencial de este tipo de turismo nocturno. Si la prueba de diciembre resulta tan exitosa como la de noviembre, es muy probable que las visitas nocturnas bajo luna llena se consoliden como parte del calendario oficial del Parque Nacional.
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