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Uriel Damián Nemi, kinesiólogo y profesor de Educación Física radicado en Río Gallegos, ha mostrado al país una forma distinta de ejercer su profesión: con música, emoción y mucha empatía. Su trabajo con adultos mayores, especialmente, lo llevó a ser reconocido públicamente y a recibir una invitación a los Martín Fierro Salud. 

Desde su consultorio “Santé – Ciencia del Movimiento”, Nemi no se limita a prescribir ejercicios físicos tradicionales. Más bien, articula un enfoque integral: realiza terapias de pilates, gimnasia postural, actividades de rehabilitación, y también sesiones donde la música juega un papel central. 

Uno de los momentos que más repercusión tuvo en redes fue cuando compartió un video rehabilitando a una adulta mayor —Gloria— acompañándola con canciones. Esa paciente, según contó en entrevistas, ama la musicoterapia. Usaron música para motivar su movimiento y trabajar su recuperación funcional, con el objetivo concreto de que “sople la vela de cumpleaños parada” luego de su cirugía. 

Ese video se viralizó, acumuló millones de visualizaciones, y generó el apoyo de figuras del mundo musical como Eugenia Quevedo y Ángela Leiva. 

Para Nemi, su trabajo no es solo físico: “Trabajo con amor y con corazón”, dijo en una nota. Su prioridad es que sus pacientes se sientan capaces, valiosos, que recuperen algo de autonomía y vínculo. 

La invitación al Martín Fierro Salud surge como un reconocimiento a esa labor humanizadora. Desde su consultorio en Río Gallegos confesó estar “muy sorprendido y agradecido”: no competirá por un premio, pero le entregarán un presente por su aporte en salud. 

Detrás de todo esto, Nemi destaca que su proyecto profesional —“Ciencia del Movimiento”— busca estudiar el cuerpo en su totalidad: cada postura, cada gesto importa. Su misión: “dar calidad de vida, que realmente sientan que todo se puede”. 

Este enfoque también ha tenido un impacto en las familias de sus pacientes: muchas relatan cambios emocionales profundos en personas mayores que antes estaban aisladas, postradas o sin estímulos. Para él, la clave está en la conexión humana: escuchar, abrazar, cantar y acompañar. 

Autor: Estación del carmen