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Este domingo por la mañana, en un departamento de la calle Castagnino al 1700 del barrio Evita en Río Gallegos, se desató un episodio de violencia que terminó con un hombre muerto. La víctima fue identificada como Luis Lizondo, hallado sin vida en la vereda frente al domicilio, con una herida punzocortante visible.

Al llegar al lugar, los policías encontraron a otro hombre — detenido como sospechoso — quien aseguró que momentos antes, Lizondo había entrado al departamento con un cuchillo sin mediar palabra, lo que lo obligó a defenderse usando otra arma blanca. Según su versión, actuó de “legítima defensa”.

En el interior del inmueble se secuestraron cuchillos y teléfonos celulares, y las autoridades procedieron a allanar el domicilio de los sospechosos. Intervino la Comisaría Sexta junto con la División Criminalística, que realizó las pericias correspondientes, mientras que el juzgado a cargo ordenó una autopsia para determinar la causa exacta de la muerte, la cantidad de heridas y el tipo de arma utilizada.

La causa, en plena etapa de investigación, investiga si el homicidio ocurrió tras una reunión donde ambos sujetos habrían estado ingiriendo bebidas alcohólicas, y si el ataque fue realmente un acto de defensa o una agresión con intencionalidad. Las declaraciones de quienes estaban en la vivienda, las pruebas forenses y los testimonios serán clave para esclarecer lo ocurrido.

La comunidad de Río Gallegos vive conmocionada por este nuevo suceso, mientras vecinos y autoridades reclaman una investigación rigurosa. El desenlace judicial significará —para muchos— una prueba de cómo la violencia en contextos sociales y de consumo puede terminar en tragedia.