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La 45ª edición de la peregrinación a la Güer Aike —una tradición que moviliza cada año a cientos de personas en Río Gallegos— contó en 2025 con una presencia poco habitual: un grupo de turistas chinos que decidió sumarse al recorrido. Su presencia no pasó desapercibida, y su reacción ante la ceremonia reflejó una mezcla de sorpresa, admiración y respeto por la devoción local.

Desde antes del amanecer, Jeffrey, Lan, Ring y Ellen  se unieron a la caminata que arrancó en la Rotonda Bark, vistiendo mochilas y ropa cómoda, acompañando a los fieles locales en el trayecto de cerca de 30 kilómetros hasta la imagen de la Virgen.

Al llegar al santuario, participaron de las celebraciones programadas: misas, bendiciones y momentos de reflexión. Para ellos, la experiencia —ajena a sus costumbres religiosas habituales— se convirtió en una vivencia de contacto cultural, de encuentro con otra realidad de fe, y de apertura a tradiciones distintas.

Desde la organización destacaron que la presencia de visitantes extranjeros refuerza el valor comunitario de la peregrinación. No solo como acto religioso, sino como punto de encuentro, solidaridad y apertura hacia otras culturas. A su vez, la iniciativa ambiental incluida este año —la campaña “Volvé con tus Residuos”— brindó una enseñanza compartida sobre respeto por la naturaleza y responsabilidad ciudadana, valores que los turistas también valoraron.

Para muchos locales, la imagen de peregrinos de distintos rincones del planeta caminando juntos hacia Güer Aike representa un símbolo de unidad, fe y hospitalidad: una muestra de que la devoción puede trascender fronteras, idiomas y culturas.

Esta particular edición quedará marcada no solo por la masiva concurrencia, sino por la fusión de tradiciones: una tradición local que abrió sus puertas al mundo.

Autor: estaciondelcarmen