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El fuego que afecta vastas zonas de Chubut mantiene un comportamiento extremadamente agresivo debido a vientos intensos, altas temperaturas y sequía histórica, lo que dificulta enormemente las tareas de contención. Según los reportes más recientes, las llamas ya consumieron alrededor de 40 000 hectáreas de vegetación, incluyendo bosques nativos y áreas silvestres de gran valor ecológico.

Brigadistas de múltiples provincias argentinas conforman el grueso del operativo, al que se sumaron cuadrillas especializadas provenientes de Chile para combatir el avance del fuego en sectores cercanos a comunidades rurales y reservas naturales. Los equipos trabajan tanto por tierra como pueden desde el aire, aunque la operación aérea es intermitente y está condicionada por la densa columna de humo y la visibilidad reducida.

El incendio tiene actividad especialmente intensa en el brazo sur del Lago Menéndez y en las cercanías de los lagos Verde y Rivadavia, y las llamas también avanzan hacia las inmediaciones de Cholila, una localidad turística de montaña que ha sido foco de preocupación por el riesgo de que el fuego alcance zonas habitadas.

Los brigadistas llevan casi 50 días ininterrumpidos de trabajo, utilizando maquinaria pesada para abrir cortafuegos y autobombas para enfriar zonas críticas; sin embargo, el comportamiento del incendio sigue fuera de control en varios frentes, lo que ha obligado a priorizar la protección de poblaciones y bienes ante la imposibilidad de detener por completo el avance superior del fuego por ahora.

Organizaciones y pobladores de la zona han alertado sobre la necesidad de mayores recursos, lluvias persistentes y estrategias de contención más robustas, ya que hasta el momento el fuego continúa activo y representa una de las emergencias ambientales más severas en la región en los últimos años.

Autor: estación del carmen