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El Gobierno nacional oficializó este 30 de enero de 2026 la posterior entrada en vigencia completa de parte de los aumentos de impuestos a los combustibles, previstos en la Ley 23.966, mediante el Decreto 74/2026, publicado en el Boletín Oficial. La medida modifica el cronograma original, que fijaba para el 1° de febrero de este año la aplicación total de los ajustes tributarios, y ahora los pospone hasta el 1° de marzo de 2026.

Según lo establecido, los incrementos proyectados de los impuestos a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono (IDC) se aplicarán de forma parcial y escalonada durante febrero de 2026, con el objetivo de “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”.

- Para los hechos imponibles que se perfeccionen entre el **1° y el 28 de febrero de 2026, la actualización tributaria fija un monto de impuesto de $16,773 por litro para las distintas naftas y de $14,372 por litro para el gasoil.
 - El impuesto al dióxido de carbono se elevará a $1,027 por litro de naftas y $1,638 por litro de gasoil en ese mismo periodo.
 - Para el gasoil con tratamiento diferencial destinado al consumo en la Patagonia, Malargüe y Patagones, el aumento específico del gravamen previsto alcanza $7,782 por litro.

Con estos cambios, el Poder Ejecutivo mantiene el esquema de actualización de tributos pendiente desde 2024 y los tres primeros trimestres de 2025 —que estaba previsto que se aplicaran íntegramente a partir de febrero—, pero extendió el cronograma completo de aplicación hasta el 1° de marzo de 2026.

La norma lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, y rige desde el 1° de febrero de 2026, inclusive.

Este diferimiento de aumentos en los gravámenes que inciden directamente en los precios de los combustibles busca minimizar el impacto inflacionario y suavizar los efectos sobre la economía doméstica y productiva, aunque expertos advierten que el traslado de estos impuestos a surtidor sigue ejerciendo presión en los valores que pagan los consumidores.

Autor: estaciondelcarmen